El nacionalismo vasco en Navarra

El pasado jueves, 15 de mayo Udalbide, Tuterako Nafarren Etxea y la Fundación Sabino Arana organizaron una charla sobre la visión actual de Euskal Herria en Navarra en la que se escuchó una visión crítica de la postura nacionalista en el viejo Reyno.

Tras la presentación de Fernando Mikelarena, coordinador de la jornada, tomó la palabra Xabier Zabalza que analizó el desarrollo del euskera en (...) la actual comunidad foral desmintiendo algunos conocidos tópicos afirmando, por ejemplo, que la expresión "lingua navarrorum" solo aparece escrita una sola vez y que habitualmente esa frase se refiere al romance navarro y no al euskera, cuya extensión limitaba el ponente hasta la ciudad de Tafalla.

La base del reyno fue Leire, que se encontraba en lo que hoy podemos denominar "zona mixta". Si bien el pueblo llano hablaba en euskera, las clases altas utilizaban el romance, en un entorno en que el 95% de la población era analfabeta, por lo que se comprende la falta de escritos en euskera, siendo que las únicas referencias al euskera se refieren por tres veces a la necesidad de dotar a las tropas de curas euskaldunes. Según refirió, no hay que buscar enemigos externos para justificar la desaparición del euskera, puesto que se puede constatar un retroceso de dicha lengua cuando Navarra era todavía independiente. Es por ello que considera que una sociedad navarra moderna no puede basar su identidad en la historia y tampoco el euskera es el único elemento que configura la identidad navarra.

Según Santiago Leoné parece que se intenta rebuscar en el pasado para encontrar la identidad de Navarra y que cuanto más antigua sea la referencia encontrada más cerca estaremos de dicha identidad, dando por supuesto que existe una identidad navarra. Dentro de la historia navarra conocida señaló algunos errores graves que dependen directamente de la interpretación política que busque el historiador y afirmó que lo peor que le pudo suceder a Navarra es ser en una época un reino pues se busca incesantemente cual pudiera ser el sentimiento de Navarra mientras fue independiente y comentó que el estudio de esa historia no ha dejado estudiar otras posibles influencias en la identidad navarra como pudieran ser el papel de la Iglesia o del "Diario de Navarra".

Criticó la tendencia de contraponer el Reyno de Navarra a "los vascos", uniendo ese reino a España y a su cultura pero también la actual visión realizada por algunos sectores de considerar a Navarra como un "Estado vasco", basándose en la existencia de ese mismo reino.

Concluyó que la historia no nos dice como debemos ser y que existen elementos y creencias comunes más alla de las puramente históricas.

Aingeru Epalza, por su parte, consideró que, aludiendo a Navarra, en la antiguedad existía un Estado en Euskal Herria pero que Euskal Herria no era un Estado. Tras recorrer resumidamente el camino del nacionalismo político, recordó que el nacionalismo vasco solo triunfó en 1936 en dos localidades navarras y que, terminada la dictadura, se realizaron multitudinarias manifestaciones que solicitaban la unión de las "cuatro en una". Desgraciadamente, los resultados electorales confirmaron que ese sentimiento no era ni mucho menos mayoritario y se formó una Navarra uniprovincial, que muchos erroneamente consideraron que era economicamente inviáble.

El PNV incorporó a líderes navarros en la dirección del partido para que sirvieran de "polo de atracción" pero eso no funcionó como se esperaba. La decisión del PNV de obligar a sus representantes navarros a apoyar en la presidencia del gobierno a UPN dió lugar a la escisión de EA, lo que todavía afectó más al PNV que quedó reducido en los siguientes comicios a un 0,8% de los votos.

La Unión Européa regaló a Navarra el IVA lo que ha supuesto una fuerte inyección económica que ha conllevado la mejora de Navarra, que es percibida claramente por la ciudadanía y ha impulsado un sentimiento de orgullo navarro, monopolizado por la derecha regionalista navarra.

Por su parte la "izquierda abertzale" no buscaba votos sino movilizaciones y esa táctica casi funciona hasta que UPN se unió al PSOE y HB se retiró de las instituciones (para volver doce años después con la "estrategia del todo o nada").

Uranga, entonces director de Diario de Navarra, decía "Navarra es Euskal Herria, no EuZkadi", lo que implicaba el reconocimiento de un sentimiento vasco navarro, aunque no nacionalista; ahora, por supuesto, tras el atentado de ETA que sufrió se ha convertido en un martir vivo y ya no piensa eso. Ya en esos momentos se comenzaba a oir en las manifestaciones eso de "Navarra alerta, Euskadi es la ETA".

Vemos como la influencia de ETA, ha condicionado la ideología navarrista, hasta tal punto que Sanz afirmó que fue ETA la que rompió el pacto PSOE-Nabai con el que ya no hubiera sido presidente en este momento.

Según Epalza, ETA ha hecho inviable a mucha gente válida que ha trabajado con entusiasmo por temas como el feminismo, las reivindicaciones laborales o la ecología y, mientras exista ETA, no hay nada que hacer en Navarra, siendo incierto el final de ETA pues, parafraseándo el título de su propio libro ("Víspera de la víspera") puede suceder que estemos en la vispera de la vispera de la vispera, ... de ese final tan necesario.

Sobre las posibilidades futuras de gobierno, sostiene que Nabai o lo que sustituya a Nabai si esta coalición finalmente no es posible, debe acordar unos mínimos de convivencia con los "no vascos" para acabar con la marginación social vasca.

Epalza, en una digresión, ámplió su visión para centrar la situación recordando que vivimos en la mejor parte del mundo y dentro de ella en lo mejor de lo mejor y, a pesar de ello, no somos felices por no tener nuestro Estado independiente aunque en el fondo seamos consumidores de cultura española y francesa.

Añadió que, las anteriores críticas al nacionalismo se vieron compensadas por sus aciertos, citándo entre ellos el haber impedido la desaparición del euskera y apostando por una concepción de nuestro territorio, citando a Atxaga, como si fuera una "ciudad plural" en la que los sentimientos vasquistas deben apostar por tener un barrio.


Los tres ponentes aportaron una visión coincidente y crítica con la visión nacionalista, cada uno desde un prisma que se aleja de los actuales modelos ideológicos imperantes y todos ellos cumplieron con la función que debe reservarse a los intelectuales, cual es la de influir en la sociedad desde la lógica y el conocimiento.

El nacionalismo actual debe pasar pagina a ciertas actitudes y discursos que tanto daño han hecho en Navarra ya que, por ejemplo y se podrían citar otros muchos, desde muchos sectores, incluidos muchos de Nabai, no se comprende que PSOE y PNV pudieran acordar en Loiola la "creación de un órgano común con capacidades ejecutivas y legislativas", sin que hoy día dicha institución cuente con el aval suficiente de la ciudadanía navarra y que, tras ese error que perjudica la establilidad de Nabai y sin hacer propósito de enmienda, el lehendakari presente de nuevo esa propuesta a Zapatero para la reunión de hoy en Monclóa.

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