LOS POLÍTICOS INVADEN LA JUSTICIA.

Aquí va la descripción personalizada de la entrada que queremos mostrar y que sólo se verá en la portada del blog. Puedes repetir un fragmento de la entrada o agregar una descripción completamente nueva; ésta sólo será visible cuando la entrada esté resumida, una vez que el lector ingrese a la entrada esta descripción no se visualizará.

El Partido Popular, a través de su denostado Ministro Gallardón, tiene entre manos el proyecto de reforma del sistema judicial que cambiará la forma de hacer Justicia tal y como la conocíamos.

Hasta ahora la instrucción de los procedimientos la llevaban a cabo los jueces. En este momento es notoria la energía que están demostrando ciertos jueces y juezas que no se están costando un pelo para imputar a infantas o a la cúpula política navarra de UPN.



Parece que eso no ha sentado muy bien al poder político y por eso en la reforma, serían los FISCALES los que realizaran esa instrucción, lo que viene a ser la investigación e imputación de los presuntos en un proceso.

Como la Fiscalía General es un cargo político encargado de dirigir al resto de fiscales, serían los políticos los encargados de decir cuando alguien debe ser investigado, cómo y de qué manera.

Véase como, en estos días, la Fiscalía se ha opuesto a que la infanta declare como imputada o como el Fiscal General ( Eduardo Torres-Dulce ) reciente ha dado instrucciones a los Fiscales para que actuen contra los escraches a políticos.

Torres-Dulce es el jefe de los fiscales y será el futuro jefe supremo de los fiscales instructores, vinculado familiarmente al Opus Dei y al franquista Tribunal de Orden Público, se opuso a la investigación de las dictaduras chilena y argentina y fue el que se negó a recurrir la sentencia absolutoria de Camps y fue el que expedientó al Fiscal catalán que apoyó la consulta soberanista.

Esa es la persona que dirá a quién hay que juzgar.



La reforma no se justifica, supone un cambio tan brutal que podemos imaginar que será costosísima, algo por lo menos anticíclico en las actuales circunstancias y con un marcado tinte político de someter a la justicia. En vez de gastarse el presupuesto en mejorar la pésima calidad de los Juzgados, creen que es mejor invertir en controlarla.


¿Es casualidad que ahora que hay miles de políticos del PP y PSOE las investigaciones judiciales las hagan los políticos?

El Fiscal instructor, con la nueva reforma, dirá si se inicia una investigación o si se para.

¿Mejorará la Justicia si intervienen directamente los políticos?

Si se consuma el justicídio, la teórica división de poderes fallecería para volver a los tiempos de la edad media donde el gobernante hacía las leyes, las aplicaba, juzgaba y condenaba y decía la forma de cumplir la pena impuesta.

Es el ataque más directo a los que pensaban que la democracia era posible en nuestro entorno.

Soy absolutamente pesimista pues la ciudadanía bastante preocupada está en ver cómo salvar su trasero de la crisis como para preocuparse de los recortes del Estado de Derecho, de las libertades y de la imperfecta democracia que tantas vidas ha costado y sin darnos cuenta cada vez más nos aproximamos a la dictadura que acabábamos de abandonar.